Ya
había llegado el día, tocaba grabar el videoclip. Fuimos al lugar
donde se iba a grabar, todo muy bien decorado, y allí nos
encontramos a María.
Blas:
¡Hola preciosa! ¿Qué tal?
Álvaro:
Mira como corre para saludarla. - Todos reímos.
María:
Yo bien. ¿Qué tal vosotros?
Magí:
Las chicas nerviosas, se les nota mucho. - Las 3 asentimos.
María:
No os preocupéis, seguro que va bien. Empezaré arreglando a los
chicos y luego a las chicas.
Natalia:
¿No hay nadie que te ayude?
María:
No te preocupes, no tardaré mucho aunque esté sola.
Los
5 chicos entraron a arreglarse y Magí se quedó con nosotras.
Magí:
Relax chicas, irá bien.
Patri:
Eso esperamos. - Cuando ellos salieron. (guapísimos, por cierto)
entramos nosotras. María nos dio un precioso vestido a cada una,
unos zapatos con un poco de tacón, nos arregló el pelo y nos
maquilló un poco. El cambio era increíble. Al salir, los chicos se
quedaron tan sorprendidos como nosotras al vernos.
Dani:
Uau...
Blas:
Estáis...
Magí:
Estáis preciosas.
Natalia:
¡No será para tanto! - Todos reímos.
Empezamos
a grabar. Fue genial, mejor de lo que habíamos imaginado. No tuvimos
que repetir muchas veces las cosas ya que nos solían salir a la
primera. Parecía que habíamos nacido para ser actrices, pero lo que
de verdad nos pasaba, era que al lado de ellos sabíamos que nada
podía ir a mal. Nos estábamos riendo tanto, nos lo estábamos
pasando tan bien, que ni nos dimos cuenta de que ya eran más de las
4 de la tarde, y ni habíamos comido.
Carlos:
Dios... las 4 ya... tendríamos que ir a comer.
Magí:
Lo tengo todo pensado. - Y se fue sin decir nada. Todos nos miramos
para ver si alguien sabía algo, pero estábamos igual de
sorprendidos. Magí apareció 10 minutos después con bandejas llenas
de comida.
Patri:
¿Y esto?
Magí:
Sabía que íbamos a tener trabajo, y he traído la comida para poder
ir más relajados.
Dani:
¡Eres el mejor!
Estuvimos
comiendo, y luego terminamos de grabar. María y Blas no paraban de
mirarse todo el rato, se notaba que desde el principio algo había,
aunque ellos no lo querían reconocer. Algún día lo harían, o eso
imaginábamos. Cuando estábamos a punto de recoger todo e irnos,
aparecieron 10 fans. En cuanto los vieron, chillaron, eso trajo a más
y a más fans. Era imposible irse de allí, y nosotras 3 tampoco
teníamos escapatoria. ¿Confesábamos quiénes éramos? ¿Les
decíamos que éramos actrices? ¿Que hacíamos? No podíamos irnos
sin hablar antes con todas ellas. Que no eran pocas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.