Carlos
y Laura unos minutos antes de que Álvaro y yo los viésemos*
Laura:
¿Para que me has traído a este banco?
Carlos:
Verás... Hay algo que te quería decir.
Laura:
Sin miedo, dime lo que sea, no te preocupes – Ya se imaginaba lo
peor.
Carlos:
Verás... a lo mejor te parece una tontería, pero me cuesta verte
como a otra cualquiera fan, como a una amiga, noto que entre tu y yo
hay algo más que eso...
Laura:
Quieres decir... - No se lo podía creer.
Carlos:
Sí, quiero decir que creo que me estoy enamorando de ti, y ahora
mismo me siento muy tonto por estar diciéndotelo, estas cosas no se
me dan bien, y sinceramente dudo que sientas lo mismo por mí, pero
necesitaba soltártelo.
Laura:
¿Sabes que pasa? Que cuando te veo, no veo nada más, cuando estoy
contigo, se para el tiempo, y lo único que me da miedo a mí es que
eso no dure para siempre. Te quiero Carlos, te quiero muchísimo. -
Los dos se abrazaron y se cogieron de la mano.
Carlos:
Me encanta escuchar eso. Entonces... ¿Lo intentamos?
Laura:
¿Y si sale mal? Tienes que irte, no te puedes quedar aquí, y la
distancia es muy mala...
Carlos:
Si te sale mal por lo menos lo habremos intentado, confía en mí, el
amor lo puede todo. - Los dos sonrieron.
Laura:
Creo que de momento deberíamos llevarlo en secreto, ya lo diremos
más para adelante si sale bien.
Carlos:
Opino lo mismo... espera un momento... Natalia y Álvaro no son los
que vienen por allí?
Laura: Sí, y van muy cogidos de la mano... Hacen una buena pareja.
Laura: Sí, y van muy cogidos de la mano... Hacen una buena pareja.
Carlos:
Opino lo mismo, mejor será que vayamos yendo al restaurante, al
final sospechará.
Laura:
Está bien.
'Volviendo
a después de la comida...'
Laura:
Chicos, nosotras nos tenemos que ir, ¿quedaros aquí vale?
Blas:
Uy... y esos secretitos?
Laura:
No siempre vais a dar vosotros las sorpresas.
David:
¡Hasta ahora guapísimas!
Natalia:
Que cosas más bonitas nos dices... al final me voy a volver
pastelita.
Álvaro:
¡Ni se te ocurra! - Todos reímos. Laura y yo salimos del
restaurante, yo tenía muchísimas ganas de preguntarle por lo que
había pasado con Carlos, y ella por preguntarme que tenía yo
conÁlvaro, pero ninguna de las dos nos atrevíamos, así que lo
único que hicimos, es preparar la sorpresa que teníamos en mente
para ellos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.