Álvaro:
A ver... como te lo digo – En ese momento se puso serio, ya decía
yo que todo estaba siendo muy perfecto...
Natalia:
Dime lo que me tengas que decir ya, porfavor...
Álvaro:
Creo que empiezo a sentir algo por Laura... necesito saber que piensa
ella de mí, como está siempre con Carlos pues... - Se me empezaron
a caer las lágrimas, pero yo lo intentaba disimular.
Álvaro:
¿Estás bien?
Natalia:
P...perfectamente – Enseguida volvió su perfecta sonrisa,
seguramente estaría feliz pensando que tenía oportunidades con
Laura. Me dio un abrazo, supongo que para consolarme, pero todo
cambió cuando me dijo al oído...
Álvaro:
No llores mi niña...
Natalia:
¿Mi... mi niña? - Yo ya no entendía nada...
Álvaro:
No te he dicho la verdad, no siento nada por Laura que no sea
amistad... por la persona que siento algo es por tí tonta.
Natalia:
Pero... pero... tu me has dicho...
Álvaro:
Ya lo sé rubia, quería ver si realmente tu sentías lo mismo, y esa
era la mejor forma de descubrirlo sin preguntártelo directamente.
Natalia:
No puede ser... no me vuelvas a hacer esto porfavor... - No podía
parar de llorar, había sido todo tan rápido que ya no sabía que
hacer, que decir...
Álvaro:
Ven aquí tonta – Y me abrazó.
Natalia:
Que sepas que aunque me lo hayas hecho pasar muy mal te quiero.
Natalia:
¿Sabes que nos espera un interrogatorio verdad?
Álvaro:
Se superará... De momento no les decimos nada de esto mejor.
Natalia:
Estoy de acuerdo. - Le enviamos un mensaje a Blas preguntando en que
restaurante habían parado y fuimos para allí. Cuando estábamos ya
cerca, vimos a Laura y a Carlos muy cerca, sonriendo, cogidos de la
mano. Preferimos hacer como si no hubiésemos visto nada y entrar, si
de verdad estában juntos, entendía que no lo quisieran decir, ya
que Álvaro y yo estábamos haciendo lo mismo. Al entrar...
Blas:
¡Por fin! Últimamente Carlos y tu os las lleváis y no se os ve el
pelo...
Álvaro:
Lo siento, quería enseñarle un trocito de nuestra nueva canción,
¿no os importa verdad?
David:
¡Para nada! Espero que te haya gustado.
Natalia:
Me ha encantado. - Nos miramos Álvaro y yo reímos, nadie entendía
el porque. La verdad es que me hubiese gustado escuchar la canción,
pero lo que había pasado era mucho mejor. Carlos y Laura llegaron y
nos pusimos a comer, esta tarde la sorpresa la daríamos Laura y yo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.