Primera
canción Cartas entrelazadas. Laura y yo no podíamos evitar que se
nos saltaran las lágrimas, estaba siendo todo tan perfecto... No
podía dejar de mirar a Álvaro, me encantaba su sonrisa, sus ojos...
me encantaba él, y Laura aunque no lo quería reconocer, yo sabía
perfectamente que estaba empezando a sentir algo por Carlos.
Terminaron de cantar y pasaron a Don't give up my game, después de
varias canciones más vinieron a donde estábamos y nos abrazaron con
mucha fuerza, Álvaro se quedó el último.
Álvaro:
No llores preciosa... - Cada vez me abrazaba más fuerte.
Natalia:
Como no voy a llorar si estoy haciendo mi sueño realidad.
Álvaro:
¿Escucharnos cantar en directo?
Natalia:
No tonto... poder estar contigo... - Me miró a los ojos, me dedicó
una de sus sonrisas y me volvió a abrazar.
Blas:
Luego hablamos de Laura y Carlos – Justo en ese momento ellos
también estaban dándose un abrazo, lo que los demás no saben, es
lo que Carlos le había dicho a Laura.
Carlos:
Esta noche quiero hablar contigo, ¿vale?
Laura:
Claro pero... ¿para qué? Me estás asustando...
Carlos:
Nada malo sombrerita mía, no te preocupes. - Se olvidaron
completamente de que seguíamos todos aquí, ellos seguían
abrazados.
David:
Ejem, ejem... Llamando a Carlos y Laura, bajar a la tierra.
Natalia:
Pobres... no les estropees el momento romántico, ¡malo!
Álvaro:
Que mala es la envidia... - Todos reímos, Laura y Carlos dejaron de
abrazarse después de varios minutos y se rieron, estaban los dos
rojos.
Natalia:
Se ha hecho tarde... ¿Vamos a comer?
Carlos:
¡Perfecto!
Laura:
Ya sabía yo que no ibas a tener problema en eso...
Blas:
Qué bien lo conoces, si que hacéis buena pareja de verdad
Álvaro:
Venga pobres, dejarlos que están como dos tomates ya...
Dani:
Vale, vamos a empezar con tu y Natalia entonces, ¿os parece bien?
Natalia:
Casi que mejor vamos a comer – Reímos.
Álvaro:
Iros buscando un sitio que nosotros dos vamos ahora – Me cogió de
la mano.
Laura:
Natalia que poco me cuentas eh...
Natalia:
Me he quedado igual de sorprendida que tú Laura – Me puse a reír,
era más bien una risa nerviosa.
David:
¡Hasta ahora parejita! No tardéis eh... - Se fueron y yo me quedé
con Álvaro.
Natalia:
¿Y esto a que se debe?
Álvaro:
Tengo una cosa que decirte...
Natalia:
Dime....


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.