Carlos:
¿Cómo?
Laura:
Sí rubio, es verdad, yo ya lo sabía pero tenía que respetar que
ellos no quisieran decir nada.
Álvaro:
Carlos, ¿crees que deberíamos decírselo a los demás?
Carlos:
No lo sé.
Natalia:
Yo creo que no pasará nada, sois como hermanos, muchas veces lo
decís. Estoy segura de que nos apoyarán.
Álvaro.
Siempre que no intervenga en nuestro trabajo.
Natalia:
Y no lo hará.
Carlos:
Sois las mejores, las dos.
Laura:
A ver si me tengo que poner celosa eh – Los 4 reímos.
Álvaro:
Esta tarde hablaremos con los demás. ¿Todos de acuerdo?
Natalia:
Por supuesto.
Entramos
al restaurante y vimos que David y Patri no estaban.
Dani:
¿Que os pasa a todos hoy? Cuantos secretitos...
Blas:
¿Hay algo que nos queráis contar?
Carlos:
Sí, pero será luego.
*Un
poco más alejados del restaurante *
Patri:
David... ¿Qué te pasa? Llevas todo el día ausente.
David:
No sé como explicarlo, es algo que no me había pasado nunca.
Patri:
¿Que te está pasando?
David:
Creo... a ver como te lo digo.... cuando vinimos a Córdoba y Natalia
nos dijo que si podíamos darle una sorpresa a una amiga suya, nunca
me imaginé que fueses tu y... - Patri lo cortó.
Patri:
Espera un momento... ¿Sabes quién soy? ¿Te acuerdas de mí?
David:
Para olvidarte. Desde el primer día que nos viniste a ver sabía que
eras especial, solo que pensaba que nunca podría decirtelo pero
ahora... te tengo aquí y no sé que me pasa, pero no me salen las
palabras.
Patri:
Quieres decir que tu....
David:
Sí, creo que me estoy empezando a enamorar de ti. - Ella le dio un
fuerte abrazo y se quedaron así un buen rato.
Patri:
¿Vamos dentro? Nos estarán esperando para ir al hotel, ya es muy de
noche.
David: Tienes razón, vamos. - Se cogieron de la mano y entraron al restaurante.
David: Tienes razón, vamos. - Se cogieron de la mano y entraron al restaurante.
Dani:
Bueno, ya estamos todos. ¿Vamos yendo al hotel?
Blas:
Sí, claro. Tenemos que descansar. - Y eso hicimos, llegamos al hotel
y cada uno se fue a su cuarto. Patri dormía con Laura y conmigo.
Natalia:
Patri... ¿estás bien? Estás muy callada.
Patri:
Sí, no te preocupes. - Ella seguía pensando en todo lo que había
pasado con David hace apenas un par de horas.
Nos
pusimos el pijama y enseguida nos quedamos dormidas. Estaban siendo
días demasiado movidos, y mañana, no iba a ser menos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.