Empezamos
a cantar, sabíamos perfectamente que no lo estábamos haciendo muy
bien pero a nosotras no encantaba, y parecía que ellos también se
lo estaban pasando muy bien. Cuando llevábamos un par de
canciones...
Laura:
¿Os animáis a cantar con nosotras?
Blas:
¡Claro! - Empezamos a cantar todos juntos, y cuando nos dimos
cuenta, había bastante gente alrededor nuestro aplaudiendo y
cantando con nosotros. A las 3 nos dio muchísima vergüenza, pero
estando con ellos todo era un sueño. Al terminar, todo el mundo
empezó a aplaudir, y nosotros dimos las gracias, recogimos las
cosas, saludamos a la gente y nos fuimos hacia el Auryncar.
Natalia:
Ha sido impresionante, otro sueño cumplido. Sois increíbles.
Álvaro:
Me alegro de que te haya gustado, rubia. - Todos nos miraron, no era
muy normal que Álvaro me llamara así delante de nadie, pero Laura
nos salvó del interrogatorio que nos esperaba.
Laura:
¿Cuál es la próxima parada?
Carlos:
Yo tengo mucha calor... ¿Vosotros no?
Natalia:
La verdad es que sí.
David:
Pues vamos a ver donde nos lleva el AurynCar esta vez. - Todos
reímos.
Patri:
Claro, como si vosotros no supieseis donde vamos.
Dani:
¡Las sorpresas son para todos! - Reímos, por una vez, no les íbamos
a llevar la contraria, queríamos que el día siguiese siendo igual
de mágico, ya que mañana era e concierto y no sabíamos que pasaría
luego. Llegamos a una piscina.
Natalia:
Creo que desde que estoy con vosotros he ido más a la piscina que en
toda mi vida. - Reimos.
Carlos:
Pero esta vez es especial.
Laura:
¿Nuestra sorpresa no fue especial?
David:
¡Claro que sí! Ahora lo entenderéis.
Entramos
a la piscina, nosotras estábamos preocupadas porque no llevábamos
bañador, pero al entrar, vimos una gran variedad colocados en unas
hamacas para que eligiésemos. Y unos cuantos vestidos (cosa que no
entendimos)
Patri:
¿Y esta ropa?
Laura:
Vosotros hoy os estáis aprovechando mucho eh... Que si cantar,
desfilar...
David:
¡Pero estamos siendo buenos! No es nada que no podáis hacer.
Natalia:
Esta bien, pero primero a bañarnos.
Álvaro:
¡Trato hecho! - Elegimos el bañador que nos queríamos poner,
fuimos a cambiarnos y nos bañamos. Estuvimos hablando, riendo...
pasando un buen rato. Y al salir, era la hora de cumplir lo
prometido. Nos tocaba desfilar.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.