Después
de un largo rato desfilando mientras ellos se aguantaban las risa,
tocaba ir a cenar, ya se había hecho de noche. Pensaba que iba a ser
una cena tranquila, pero Álvaro se levantó y dijo.
Álvaro:
A ver chicos, os tengo que contar una cosa.
Natalia:
Álvaro no.....
Dani:
¿Que nos quieres contar?
Álvaro:
Estoy saliendo con Natalia.
Blas:
¿Qué?
Dani:
Algo me imaginaba...
Natalia:
Chicos, no os preocupéis, ¿vale? No dejaré que afecte a su
trabajo.
David:
Ya que estamos... yo también tengo algo que decir.
Patri:
Nosotros dos también estamos saliendo.
Dani:
¡Solo falta que Carlos esté con Laura!
Carlos:
Eso esl o que iba a decir yo ahora...
Laura:
También estamos juntos. - Dani y Blas se quedaron muy sorprendidos,
no sabían que decir, y nosotros pensábamos que se lo habían tomado
mal, pero no.
Blas:
¡Me alegro mucho por todos vosotros!
Natalia:
Entonces... ¿No os enfadáis?
Dani:
¡Claro que no! Mientras seáis consciente de que pronto toca
enfrentarse a la distancia...
Patri:
Lo sabemos, te lo aseguro.
Álvaro:
Gracias chicos, sois los mejores. - Se dieron un abrazo y seguimos
cenando, ya sin tener que disimular si nos apetecía cogerles la
mano, darle algún que otro beso... Éramos libres.
David:
Bueno... Mañana concierto... Chicos, os quiero preguntar una cosa
que se me ha ocurrido.
Álvaro:
Claro, pregunta.
David:
Después del concierto, hasta la semana que viene no tenemos ninguno
más,¿verdad?
Dani:
¡No! Tenemos vacaciones una semanita, así que volveremos a Madrid.
David:
¿Y si esa semana la aprovechamos para irnos cada uno a donde
queramos?
Blas:
No te entiendo...
David:
Blas, tu podrías ir a visitar a tu familia,que haces tiempo que no
los ves, Dani, tu igual. Álvaro, podrías irte con Natalia donde
quisieras, Carlos podrías irte con Laura y yo pues... quedarme aquí
con Patri, si ella quiere.
Patri:
Por mi genial.
Dani:
Sabéis que cuanto mas alarguéis el momento de despediros, peor
será...
Álvaro:
Prefiero alargarlo y sufrir después a que sea ahora...
Blas:
Está bien. Después del concierto, vacaciones cada uno donde quiera.
Volvimos
al hotel. Estábamos reventados. Cada uno fuimos a nuestra
habitación. Cuando las 3 estábamos a punto de dormir, alguién
llamó a la puerta.
Natalia:
¡Voy yo! - Abrí, y allí estaban Álvaro, David y Carlos ya con el
pijama puesto y un par de pelis.
Álvaro:
Chicas... ¡La noche aún no ha llegado a su fin para nosotros! -
Sonreí, y pasaron. Por fin un poco de tranquilidad, con las personas
que mas queríamos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.